El remarketing ha pasado de perseguir al usuario con banners a reactivar conversaciones con valor. En WhatsApp, el canal más usado de mensajería, las marcas están consiguiendo tasas de apertura superiores a las de email y obtienen respuestas de sus clientes en cuestión de minutos. El reto no es técnico, es de experiencia. ¿Quieres saber cómo reencontrar a un cliente sin cruzar la línea de lo invasivo? ¡Te lo contamos!
Qué es el remarketing en WhatsApp
El remarketing en WhatsApp consiste en enviar mensajes proactivos a personas que ya mostraron interés en una marca, producto o servicio. Puede tratarse de un carrito abandonado, una consulta sin cerrar con soporte o un lead que se ha descargado un ebook. A diferencia del retargeting publicitario, aquí la conversación sucede dentro de WhatsApp y bajo reglas claras de Meta, ya que hace falta opt-in previo y respeto a la ventana de 24 horas si se trata de conversaciones iniciadas por el usuario.
Los chatbots en WhatsApp y la IA conversacional son la base para una estrategia exitosa. Un bot bien entrenado tiene la capacidad de entender el contexto, personalizar el copy, enviar botones de respuesta y, si hace falta, derivar a un agente humano. Con todo esto, el remarketing pasa de ser un simple recordatorio frío a convertirse en una conversación fluida realmente útil que resuelve algo pendiente.
Consejos para no ser invasivo
Todo comienza con el permiso, ya que, como es lógico, no puedes empezar a enviarle mensajes a un usuario sin su consentimiento. El opt-in tiene que ser explícito y estar registrado, indicando qué tipo de mensajes se enviarán. Para conseguirlo basta con integrar ese consentimiento en formularios web, checkout, tiendas físicas o campañas de “Click to WhatsApp”.
La relevancia llega con la segmentación correcta y eligiendo el momento perfecto para enviar los mensajes. No es lo mismo retomar un carrito abandonado aportando algo de valor añadido, que interrumpir sin contexto tres días después. Por norma general, es recomendable que el mensaje sea breve, directo y orientado a una acción concreta. Mejor si incluye elementos interactivos de WhatsApp, como botones de respuesta rápida o listas, para que el usuario decida en tan solo un clic.
Quizás te interesa: Cómo desarrollar mensajes en WhatsApp: guía y plantillas para negocios
La frecuencia tiene mucho que ver con la percepción que el usuario tiene de la marca. Si se envían mensajes sin parar y sin sentido, pueden convertirse en ruido. Por ello, es importante mantener una cadencia prudente, establecer límites por usuario y parar las comunicaciones después de una respuesta negativa. Además, gracias a la IA, es posible identificar cuándo una persona empieza a mostrar señales de saturación y ajustar automáticamente el ritmo para mantener conversaciones útiles y sin afectar a la imagen de marca.
Casos de uso que funcionan sin molestar
La recuperación de carritos es un clásico. Horas después de que un usuario deje un pedido sin completar, el bot envía un resumen del pedido, resuelve sus dudas y añade directamente un botón de “Finalizar compra”.
Los avisos de reposición ayudan cuando un producto vuelve a estar en stock o baja de precio. En esos casos, si el usuario ha pedido recibir una notificación, el bot puede enviarle un mensaje justo en el momento adecuado, con un botón para realizar la compra al instante o guardar el artículo para más adelante.

En servicios, el remarketing post-consulta acelera muchos cierres. Por ejemplo, después de enviar un presupuesto por WhatsApp, el bot puede preguntar si la propuesta responde a lo esperado, ofrecer agendar una llamada o escalar a un asesor. Todo esto sin salir del chat.
También se pueden implementar acciones de cross-selling en WhatsApp. Unos días después de una compra, el chatbot puede recomendar accesorios compatibles, tutoriales o una extensión de garantía. No se trata de empujar otro ticket, sino de acompañar el uso y mantener la satisfacción.
Pasos para implantar una estrategia de remarketing en WhatsApp
- Definir objetivos y audiencias: Antes de empezar, conviene tener claro qué se quiere conseguir. ¿Recuperar ventas perdidas? ¿Cerrar más demos? En esta etapa, lo ideal es conectar los datos de la web, el CRM y las conversaciones previas para segmentar según la intención del usuario y su fase dentro del ciclo de vida.
- Obtener y registrar consentimientos: Para cumplir con la legislación, es fundamental capturar el opt-in de forma transparente en fases como el checkout, una landing o un QR. Es importante que la política de privacidad sea accesible para los usuarios y debe ofrecerse una opción sencilla para que el usuario pueda retirar su consentimiento cuando quiera.
- Preparar plantillas: Cada mensaje debe tener un propósito claro y adaptarse al contexto del usuario. Personalizarlo con variables, añadir botones de respuesta rápida o listas interactivas, todo esto facilita la interacción y evita fricciones.
- Diseñar flujos con chatbots e IA: Planificar cómo responder a objeciones, automatizar la recuperación dentro de la ventana de 24 horas y derivar a un agente humano cuando la conversación lo requiera son claves para una experiencia mucho más fluida.
- Definir reglas de timing y frecuencia: No todos los mensajes deben enviarse al mismo ritmo. Lo recomendable es establecer ventanas específicas según el caso (por ejemplo, entre 2 y 4 horas para un carrito abandonado, o entre 24 y 72 horas para un seguimiento comercial), además de fijar límites por usuario y evitar campañas que se solapen.
- Medir y optimizar: Analizar resultados es lo que permite mejorar. Probar diferentes copys, horarios y formatos interactivos ayuda a entender qué funciona mejor. Después, basta con ajustar segmentos, plantillas y disparadores en función del rendimiento.
Quizás te interesa: CRM en Marketing: ¿Qué es, para qué sirve y cómo usarlo bien?
Copy, creatividad y experiencia dentro de WhatsApp
El texto debe sonar lo más humano posible y respetar el contexto. “Hemos visto que has dejado estos productos en el carrito” funciona mejor que una fórmula genérica. Incluir el nombre, el artículo concreto y el beneficio principal hace que no parezca que el mensaje se ha enviado de forma masiva. La IA generativa, entrenada con guías de marca y datos de producto, acelera la creación de variantes sin perder el tono.
En WhatsApp se pueden incluir componentes que marcan la diferencia : botones para completar una compra, listas para seleccionar tallas o modelos, carruseles con enlaces a la web, así como imágenes o documentos que aporten valor visual e informativo. Estos elementos convierten una simple notificación en una interacción útil, fluida y atractiva.
Cómo hacer remarketing en WhatsApp con Blip
Blip centraliza la estrategia conversacional en WhatsApp de forma segura y escalable. Permite crear chatbots de WhatsApp sin fricción, gestionar plantillas y automatizar flujos de remarketing basado en eventos. La plataforma se integra con el CRM y otras herramientas para alimentar segmentos con datos y activar mensajes cuando ocurre un disparador, como un carrito abandonado o una cita no confirmada.
La IA conversacional de Blip personaliza el copy en tiempo real, reconoce intenciones y resuelve objeciones comunes, manteniendo el tono de la marca. Cuando la conversación requiere intervención humana, deriva a agentes humanos con el contexto completo. Además, ofrece medición avanzada, desde entregas y lecturas hasta respuestas, conversiones y motivos de opt-out, para optimizar con evidencia.
El remarketing en WhatsApp funciona cuando realmente es útil para los usuarios, respeta el permiso y aprovecha la automatización conversacional para personalizar sin agobiar. Con una estrategia basada en datos y una plataforma como Blip, es posible recuperar ingresos, acelerar decisiones y cuidar la experiencia en cada mensaje. ¿Quiere verlo en acción? ¡Contacta con Blip!
Preguntas frecuentes
¿En qué se diferencia del retargeting tradicional?
La principal diferencia es que el retargeting tradicional usa anuncios para llevar a los usuarios de vuelta al sitio, sin embargo, el remarketing en WhatsApp abre directamente una conversación, ofreciendo una experiencia mucho más interactiva.
¿Cuál es la frecuencia ideal?
No hay una frecuencia ideal, todo depende del sector y del objetivo perseguido. Pero, como regla general, se podría decir que una secuencia breve y contextual (1–2 intentos) es mejor que múltiples impactos.
¿Qué papel tienen los chatbots y la IA conversacional?
Los chatbots ayudan a automatizar respuestas, personalizar mensajes a gran escala, reconocer intenciones y tienen la capacidad de derivar a los agentes los casos cuando es necesario.

